Embarquement immédiat (V+, 200 m) Cap de Long

Se suele decir que en la variedad está el gusto, así que cuando te puedes permitir una escapada de cuatro días seguido a Pirineos, la meteorología pinta bien y el lugar que escoges se presta ello, hay que intentar tocar todos los palos de la baraja. Si el día anterior has  disfrutado de una actividad compleja, que ha combinado, roca, nieve, rápeles y otras técnicas de escapismo, hoy puedes permitirte una escalada de placer, protegida por robustos anclajes metalicos, a pie de coche para lamer las heridas del día anterior.

img_3620
La zona de escalada del muro de Cap de Long se encuentra la izquierda del embalse

Rober y Berta ya le han pegado un tiento a la zona y nos comentan que se les quedo pendiente la vía Embarquement Immediat donde, para hacerle honor al nombre, se embarcaron a la salida del primer largo y tuvieron que abandonar. Le echamos un vistazo a la reseña en el libro de “Escalada (fácil y equipada) en el Pirineo Norte” y vemos que tiene buena pinta, así que ya tenemos objetivo para hoy. Son únicamente cinco largos, por lo que podemos permitirnos el lujo de no hacer caso al Consejero número 2, que ayer nos aviso sobre el riesgo de intentar compatibilizar el dormir a pierna suelta y el escalar. Desayunamos con calma, preparamos las cosas y nos vamos a píe de vía a coger turno, ya que hoy es Operacion Salida y los aeropuertos de la zona estan todos colapsados.

Empiezo yo el primer largo por unas placas tumbadas de granito sencillas pero con pocos seguros. La placa se va convirtiendo poco a poco en un diedro, también tumbado, hasta que los seguros se dividen en dos líneas distintas. Esta debe ser la puerta de embarque. Si acudes a la puerta equivocada o bien se te deniega el embarque y te quedas en tierra, o acabas en el vuelo equivocado llegando a un país que no esperabas. Para evitar estas vicisitudes, compruebo mi tarjeta de embarque y me desplazo ligeramente a la derecha para llegar a la sala de espera de la primera reunión. Largo sencillo de unos 30 metros y que no pasa de IV.

Llegan Rober y Eduard a mi altura, donde me devuelven el material y me dicen que me acerque a los mostradores de información a ver si por una de esas casualidades han cambiado la puerta de embarque o han retrasado nuestro vuelo.

p1110322
Comienzo del L2 (IV+ 35m). Paseo por los jardines del aeropuerto buscando la pista de despegue de la izquierda.

Salgo directo desde la reunión y voy viendo que los seguros marcan tendencia a la izquierda hasta donde alcanza la vista. Más allá no se ve nada porque no hay nada, por lo que los diez últimos del largo son un poco expuestos a pesar de ser sencillos.

p1110326
Eduard en las placas del segundo largo

Una vez reunidos escuchamos por megafonía:

  • Última llamada a los pasajeros Eduard, Rober y Gabi. Su vuelo está apunto de despegar.

Efectivamente. Ahora ya no ha confusión posible estamos justo debajo del techo característico de la vía que el tercer largo supera con una travesía espectacular en bavaresa hacia la derecha.

p1110327
Apunto de empezar la travesía del tercer largo

La llegada hasta el techo hay que trabajársela un poco con la adherencia del granito, pero aquí los seguros están bastante cerca, así que la cabeza no juega malas pasadas. Una vez en la travesía, esta no defrauda. Las manos por el interior de la fisura y los pies bailando hacia la derecha hasta llegar al punto débil del desplome, donde te encaramas de nuevo por la placa.

p1110329
Desde aquí se termina de rodear el desplome y ya recto hacia arriba

La reunión está al lado de un árbol colgante por lo que tengo que tirar de imaginación para colocarme con cierta decencia, ya se sabe que los vuelos baratos no son conocidos por el comfort que ofrecen. Ahora les toca el turno a Eduard y a Rober de disfrutar de la adherencia y la travesía. Cuando acaban Rober coge el relevo y se encarga del cuarto largo.

Aquí la tónica cambia un poco. Se pasa de placas relativamente tumbadas a escalada más vertical, pero con más agarres. El cuarto largo tiene los dos pasos más duros de toda la vía, uno poco después de comenzar, donde hay que colocar bien los pies, y otro ya llegando a la reunion donde colocando bien el cuerpo no es preciso tirar mucho de brazos.

img_3631
Eduard superando el paso duro del cuarto largo(V, 45 m).

Desde aquí sólo nos queda el último largo y ya aterrizaremos. Sin embargo, en la pasada de reconocimiento observamos un obstáculo en la pista de aterrizaje. Un árbol en mitad de la chimenea por donde empieza el largo que hay que atravesar por un hueco entre la maraña de ramas y raices que nos encontramos.

img_3637
Rober superando el trozo arbolado

Cuando ya estamos a punto de tocar tierra, vemos que la pista resbala bastante. La canal de salida es bastante herbosa y no tiene ningún seguro, por lo que hay que andar con mucho cuidado para no pasarse de largo en el aterrizaje. Finalmente llegamos a nuestro destino …

img_3639
Vista al embalse

Para volver al embalse ascender un poco andando desde el final de la vía hasta encontrar un sendero que cruza. Nosotros fuimos hacía la izquierda, aunque luego mirando desde abajo nos dio la impresión que por la derecha la vuelta hubiera sido más corta.

Croquis de la vía … como suele ser normal cada reseña da un grado …

Anuncios

Barrio Sésamo, arriba y abajo. Arista Tres Consejeros al Neouville

 

Los viajes a Pirineos en verano siempre ofrecen un componente sorpresa de viaje en el tiempo. Puede ser que salgas de Valencia a 30 grados con una humedad asifixiante, te metas en tu coche, convertido hoy en la máquina del tiempo de Marty McFly, y aparezcas 6 horas después en un lugar a 0 grados. Si hubiera nieve, pensarías que o has retrocedido o te has saltado un par de estaciones. Cuando ocurre esto sales del coche rápidamente rebuscas en la mochila la ropa de abrigo más a mano que haya, montas la tienda de campaña y a esperar a ver como amanece.

Después de este largo viaje en el tiempo y en el espacio se hace duro levantarse, así que nos lo tomamos con calma y dejamos que el sol caliente el ambiente.

img_3561
Embalse de Cap Longe

El día ha amanecido radiante. Nuestro viaje en el tiempo parece haber sido un espejismo y estamos de nuevo en verano. Desayunamos con calma y debatimos que hacer. Tanto Eduard como yo llevamos bastante tiempo sin hacer actividades largas montañeras, con todo lo que que ello implica: horas de actividad, mochilón a la espalda, ensambles y demás técnicas de fortuna. Por ello decidimos dedicar el día a dar un paseo hasta el pie de la arista de los Tres Consejeros al pico Neouville para reconocer un poco el terreno. Eso sí, por entrenar un poco y limpiar nuestra mala conciencia por habernos levantado tan tarde, cargamos las mochilas con cuerdas,hierros y pies de gato …

cimg3397
Arista Ferbos al fondo

Rodeamos el embalse y vamos ascendiendo por su margen derecha.

img_3571
Vamos ganando altura sobre el embalse. El entorno es bastante alpino y muy agreste comparado con su vecino Pirineo del Sur

En poco más de hora y media llegamos al pie del nevero que da acceso a la canal de roca desde donde alcanzaríamos el collado por el que comenzar la arista. Llegados a este punto las ganas que tiene Eduard de volver a empantanarse en una cresta y escuchar en las alturas el sonido del silbato de Rober hacen que nos envalentonemos y pasemos del “No, es no” a hacer hoy la cresta a una “Abstención Técnica” sobre la lógica montañera, que dice que estas no son horas de meterse en este berenjenal.

img_3574
Arista Ferbos a la izquierda y Tres Consejeros a la derecha. En medio la canal de acceso al collado

Sin darle muchas más vueltas al asunto nos ponemos los crampones y subimos el nevero que a estas alturas del verano ya presenta una rimaya modelo Boca de Lobo.

img_3575
Eduard en la travesía del nevero

Busco el punto más débil de la rimaya para pasar a la pared y con una par de pasos de destrepe en por la nieve logro encaramarme a la roca. Le indico a Eduard por donde bajar y nos reencontramos al pie de la canal del acceso.

img_3589
Eduard destrepando la rimaya

Parece que por arriba todavía queda un poco de nieve, así que decidimos no quitarnos los crampones e ir trepando por la chimenea.

cimg3403
Primeros pasos de la chimenea

A excepción de un pequeño paso en travesía a la izquierda bastante expuesto, la trepada no es muy difícil. Simplemente hay que ir prestando atención a la roca que está un poco descompuesta e ir ascendiendo hasta llegar al collado. Una vez allí, picamos algo, cambiamos las botas por los pies de gato, sacamos la cuerda y empezamos la arista. Eduard ya la conoce y me dice que en principio es todo roca buena y no muy complicado. Empiezo a escalar yo y aunque sí que es cierto que los pasos no revisten mucha dificultad técnica, la roca no me parece demasiado buena, asi que voy con mucho tiento. Apuro la cuerda para el primer largo y cuando llega Eduard sigo yo en cabeza. El segundo largo lo comienzo por la izquierda hasta que llego a un pequeño muro vertical donde tengo que hacer un par de pasos delicados hasta llegar a terreno más fácil. Aquí hemos superado ya la primera sección más vertical de la arista.

Llega Eduard, que después de este calentamiento, ya se pide ir de primero un rato. Mientras él avanza, veo a la cordada que va delante de nosotros escalar el diedro, la mayor dificultad del día. Lo superan sin muchos problemas y continúan por terreno más horizontal hacia la cumbre del Neouville. Me voy preparando mentalmente para ese largo hasta que oigo que Eduard me dice:

  • Creo que me he dejado las botas abajo … Espera que lo mire … Sí, las botas se han quedado en el collado …

Coco dice: “las botas están abajo y vosotros estáis arriba” y “La cumbre está cerca y las botas lejos”

A lo que Eduard le contesta:  “No sin mis botas … Hay que volver a por ellas, porque con los pies de gato no puedo bajar por el nevero de Neouville”

Y yo pienso: “Alrededor nuestro solo tenemos el vacío de la arista, así que solo nos queda la opción de volver a atravesar la arista ahora en sentido de bajada “… Y como todo montañero sabe, del mismo modo que arriba y abajo no es lo mismo, subir y bajar tampoco lo es …

Descartamos la opción de rapelar, ya que a mí no me está dando demasiada confianza la roca. Solo nos queda destrepar asegurados. Yo bajaré primero metiendo seguros intermedios, con Eduard asegurándome desde arriba y una vez abajo le aseguraré yo a él. La bajada es muy aérea, será por juegos de la mente y la percepción, o por un conocimiento muy exhaustivo de las leyes de Newton cada metro que vas bajando supone un ejercicio de control psicológico bastante saludable. Pero bueno, con calma y asegurando bien cada paso logro llegar al collado, donde veo, tan ufanas ellas, las botas de Eduard tomando el sol.

  • Ves, te dije que volverían a por nosotras – le dice la bota a la izquierda a la derecha con sonrisa guasona

Llegados a este punto es tarde para retomar la cresta, así que no nos queda otra que bajar por la canal que hemos subido hace unas horas. Si no querías caldo, toma dos tazas … subida rápida y segura … bajada lenta y agónica, con la roca húmeda por la nieve que se ha ido derritiendo durante la jornada y con las fauces de la rimaya amezantes esperando recibirte para enseñarte que es lo que la montaña esconde entre el invierno y el verano.

img_3596
Eduard comenzando la bajada de la canal

Ya llegando al único paso más complicado de la canal, las fuerzas mentales van flaqueando al pensar en tener que volver a pasar por ahí sí o sí. Pero, como no hay mal que cien años dure, aparece como por arte de magia en frente de mis narices un maravilloso parabolt … TIERRA A LA VISTA!!!!!!!!!!!

Sacamos la cuerda y montamos un rápel con el cual superamos la travesía delicada y pasamos por encima de la rimaya dejando al lobo en su interior que siga salivando …

cimg3408
Rapel salvador

El rápel incluso nos deja más abajo de la sección más inclinada del nevero, por lo que por fin podemos bajar un poco la guardia.

Coco dice: “Ahora estáis abajo”

img_3600
Desde abajo las cosas se ven de otra manera

Se ha quedado una tarde preciosa, por lo que nos tomamos el resto de la bajada con calma.

img_3603

Cuando la arista empieza a quedar a nuestra espalda se levanta un ligera brisa que trae una voces desde la alturas:

  • EHHH !!! … vosotros dos … sí, sí, os decimos a vosotros, gatos sin botas dormilones!!!

Ante esa descripción está claro que alguien nos está hablando a nosotros

  • ¿Quien habla?
  • Somos los Tres Consejeros del Neouville … Aunque no hayáis hecho cumbre os vamos a dar unos consejos para que no volváis a liarla de esta manera …
  • Consejero número 1:
    • “Ponedle un cascabel a las botas … y si dejais de oir el clinc-clinc ya sabéis que algo va mal …”
  • Consejero número 2:
    • “Si quieres dormir, duerme … y si quieres ir al monte, ve al monte … Pero no se puede estar en el plato y en las tajadas …”
  • Consejero número 3:
    • “Más vale estar abajo deseando estar arriba, que estar arriba deseando estar abajo …”
  • Oiga señor Consejero, ¿esto se aplica a política también?
  • Interesante apreciación. Voy a debatirlo con mis compañeros y la próxima vez que vuelva usted por aquí le haré saber la conclusión a la que hemos llegado.

 

Track hasta el collado