Agujas de Santa Agueda

En Benicassim, tierra de festivales musicales, playa y buen tiempo incluso en Navidad se encuentra la pequeña cresta de las Agujas de Santa Águeda. Una joya para senderistas avanzados que supone una actividad muy entretenida y divertida que se puede hacer en un día desde Valencia sin ninguna prisa.  Hoy seremos un grupo grande y como viene siendo costumbre cada uno va llegando a una hora distinta, por lo que los más madrugadores comienzan la actividad antes. Mientras que el segundo grupo, al ritmo de la locomotora de Villena, intentaremos darles alcance lo antes posible.

Al principio esta la unica subida fuerte del dia. Benicassim al fondo

La aproximación no tiene mucha pérdida, pasado Benicassim se trata de seguir las indicaciones hacia el Desierto de las Palmas y aparcar el coche poco después de cruzar el puente sobre la autopista. Una vez allí, se sigue una pista en dirección a las agujas que ya son visibles. Prácticamente todo el desnivel se hace en la primera subida. Entre el calor que hace ( … y es 27 de Diciembre!!) y el ritmo que pone Luis, el calentón inicial es importante.

Después ya se trata de ir superando cada una de las agujas

Pero una vez llegas al filo de la cresta la cosa se pone más plana y las continuas trepadas y bajadas hacen que el ritmo sea ya más llevadero. Además, las vistas a ambos lados de la cresta siguen siendo un espectáculo en todo momento. Cuando llevamos alrededor de una hora de camino empezamos a oir las voces de la avanzadilla más adelante.

Alguna trepadilla corta para dar ambiente alpino

Ya todos reunidos continuamos el recorrido siempre buscando el terreno más evidente, aunque en alguna ocasión por darle un toque más de aventura nos subimos al filo de la arista buscando trepadas que en ningún momento tienen mucha dificultad si se está acostumbrado a escalar. Además, el rodeno típico de esta zona aunque parece muy quebradizo, se deja agarrar para dar los pasos más complicados.

En general terreno divertido y muy rojo … como todos los excursionistas de la jornada

El día continúa nublado e incluso alguna nube parece que puede traer un poco de lluvia, pero nada serio. Así que seguimos superando cada una de las pequeñas agujas rumbo al Agullot que es la cima principal de la cadena.

Tónica general de la cresta

Para llegar a él hay que vencer un poco más de desnivel, pero de aquí en adelante ya sera todo bajada y llaneo. Al final llegamos llegamos a la cima y cada uno se toma su tiempo para descansar o reflexionar allí …

 

Militante de las CUP reflexionando sobre el devenir de su partido

Decidimos comer a la bajada de Agullot, ya que bajar desde aquí tiene su miga. Primero se destrepa por una placa inclinada fácil, pero con un patio interesante a unos de los lados. La placa se va estrechando hasta que se convierte en una chimenea desde la que hay que dejarse caer a un pequeño collado para a continuación seguir destrepando por unos pequeños canales entre árboles antes de volver a tierra firme por la izquierda. Todo este sector está compuesto de bloques gigantes de piedra que le dan un toque de alta montaña a la jornada.

La bajada del Agullot se hace por esa canal con ambientazo alpino

A estas alturas del día las nubes se van retirando y nos dejan una maravillosa tarde para comer tranquilamente al sol y llegar al famoso trampolín. Un bloque de piedra que según desde donde lo mires parece estar en equilibrio precario, pero que una vez que te encaramas a él no parece para tanto.

El trampolín y un tío haciendo salto base …

Desde el trampolín, solo nos queda subir por una chimenea cerrada muy estrecha, conviene quitarse las mochilas para pasar mejor, e ir buscando ya el camino de bajada que se encuentra perfectamente señalizado con hitos. Por lo que llegamos al coche sin mayores contratiempos con las últimas luces del atardecer.

Ah pues no … Era un efecto óptico!

En resumen, ruta relativamente sencilla y muy divertida para gente acostumbrada a andar por el monte. Quizá el único consejo a tener en cuenta sería evitar días de calor.

Aquí os dejo también el track de la ruta

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Els 7 Pobles

Actividad que teníamos pendiente desde marzo del año pasado cuando el mal tiempo nos obligó a cancelarla. Con el clima tan benevolente que tenemos en estas tierras últimamente decidimos aprovechar el puente de la Constitución para probar la ruta. Nosotros decidimos hacerla en cuatro días con lo que queda algo bastante cómodo.

La pagina web oficial de la ruta es http://www.7pobles.com/ y en ella se puede encontrar todo lo necesario para llevarla a cabo: ruta, alojamiento, como llegar, etc

Etapa 1. Boixar – Castell de Cabres

Salimos sábado por la mañana desde Valencia y como vamos en dos grupos decidimos encontrarnos directamente en Boixar. Nosotros llegamos primero por lo que desayunamos/almorzamos en el bar del pueblo mientras David recoge al resto del equipo en la tragoneta.

Empezamos nueve … a ver cuantos acabamos …

Ya todos juntos, presentaciones de rigor y comenzamos la primera jornada que terminará en Castell de Cabres pasando antes por Coratxa. Esta primera jornada resulta bastante cómoda y agradable un buen calentamiento para los próximos días.

Primer pueblo, Coratxa

El paisaje por el que nos vamos moviendo no presenta grandes desniveles, así que poco a poco vamos haciendo kilómetros a la vez que nos vamos encontrando con los primeros habitantes autóctonos de la zona.

– Buenas tardes!!

En estas llegamos al pueblo de Coratxa donde hacemos el primer descanso en su plaza. El pueblo es muy pequeñito, pero muy peculiar por la uniformidad de sus casas construidas todas de piedra.

Plaza de Coratxa

Nos detenemos lo justo aquí puesto que aun nos quedan unos 9 kilómetros de camino y queremos llegar a Castell de Cabres antes de que se haga de noche, para no tener muchos problemas encontrando el camino.

A lo largo del camino nos iremos encontrando con muchas casas de campo derruidas

A la salida de Coratxa nos espera una pequeña subida que termina en una ermita derruida desde donde podemos observar el paisaje típico de la zona de Els Ports. Desde aquí una larga bajada nos deja en el fondo de un barranco que tendremos que subir para llegar a Castell de Cabres ya casi anocheciendo y envueltos en la niebla.

Llegamos a Castell de Cabres con este atardecer

Ya en el pueblo, vamos al bar/oficina de turismo/tienda donde nos indican como llegar a las casas donde pasaremos la noche (un minuto andando desde el bar) y acordamos la hora de cenar. Ducha, chimenea y al bar de nuevo.

La cena resulta ser uno de los mejores momentos del viaje. Además de muy buena comida, nuestro anfitrión nos cuenta multitud de anécdotas sobre la vida por estos parajes, los productos típicos y demás trucos de supervivencia. Satisfechos tanto por el banquete como por la charla nos vamos a dormir, porque el día siguiente será un poco más duro que hoy.

Etapa 2. Castell de Cabres – La Pobla de Benifassa

Si grandiosa fue la cena de la noche, que decir del desayuno … Tostadas, embutido, tortilla de patatas, membrillo casero, fruta … y de regalo de la casa un par de botellas de vino para el camino. Con semejante carga energética nos ponemos en marcha.

La jornada de hoy tampoco presenta desniveles duros, una vez hechos unos ajustes sobre la marcha. La ruta auténtica de 7 Pobles da alguna vuelta más de las necesarias si simplemente quieres conocer los pueblos. Nosotros con el mapa que llevabamos y el GPS fuimos evitando algún que otro desnivel extra.

Otra antigua granja abandonada

De hecho, una vez alcanzada la máxima altitud de la jornada en lugar de seguir la indicaciones de 7 Pobles decidimos continuar por la linea de cumbres hasta llegar al cruce con el sendero que nos llevará a Bel, donde pararemos a comer antes de deshacer un poco de camino y emprender de nuevo una larga bajada hasta la Pobla de Benifassa.

En la Pobla de Benifassa se despiden los dos primero integrantes del viaje, pero rápidamente son sustituidos por dos viajeros austriacos que nos acompañaran el día siguiente.

Etapa 3. La Pobla de Benifassa – Refugio de Font Ferrera 

Agarrense que vienen curvas!! Etapa reina del viaje, casi 30 kilómetros de longitud y unos 1200 metros de desnivel positivo. Hay que madrugar e ir atentos para no despistarnos mucho del camino, puesto que una liada hoy puede acabar con llegada a deshoras al refugio y quedarnos sin cena.

La ruta del día comienza siguiendo el cauce de un barranco

El primer tramo, hasta llegar a Ballestar es prácticamente llano, de nuevo desviándonos de la ruta oficial de 7 Pobles. Pero una vez pasado el pueblo de nuevo desciende hasta dejarnos al fondo de un barranco rodeados de muros rocosos que haría las delicias de cualquier escalador. Siguiendo el cauce llegamos al embalse de Ulldecona, que supone la mitad del camino del día … pero solo la bajada. Nos queda por delante toda la subida hasta Fredes, así que hay que cargar bien las pilas antes de la subida al Portell del Infern.

Embalse de Ulldecona

Rodeamos el embalse por la izquierda y en seguida comenzamos la ascensión. Aunque son casí 700 metros de golpe la senda se encuentra en buen estado, por lo que podemos ir avanzando a buen ritmo. Además el paisaje va cambiando radicalmente dándole un toque más salvaje a la jornada.

Paisaje tipico de Els Ports

Y finalmente llegamos al Portell del Infern, un pasaje entre moles de rocas cuarteadas por el viento que azota este territorio y donde empieza un terreno más llevadero hasta Fredes.

Portell del Infern

Pero nosotros no dormiremos allí … Aun tenemos que llegar hasta el refugio de Font Ferrera, lo cual añade una última dificultad a la jornada, puesto que tampoco tenemos muy claro donde se encuentra. Por suerte, con la últimas luces del día damos con el GR que nos llevará hasta allí y lo único que nos preocupará de ahora en adelante será no cruzarnos con ningún jabalí y que nadie se quede por el camino por que la fuerzas y el ánimo comienzan a flaquear conforme se hace de noche.

Etapa 4. Refugio de Font Ferrera – Boixar

La última jornada ya es de relajación. Solo nos queda llegar a Fredes desde el refugio y desde allí volver a Boixar, por lo que aprovechamos para disfrutar del paisaje que no hemos podido ver el día anterior al hacerse de noche.

Camino a Fredes

Como llegamos a Fredes con tiempo de sobra decidimos almorzar allí tranquilamente para despedirnos de la gastronomía de la zona. Aquí caen dos componentes más de la expedición que deciden renombrar la ruta como Els 6 Pobles.

Fredes

Así que quedamos cinco que terminamos la ruta sin mayores sobresaltos en el mismo lugar que la habíamos empezado: el bar de Boixar.

Llegando de nuevo a Boixar

En general la ruta vale la pena. Se puede organizar todo por tu cuenta. En cuatro días sales etapas bastante cómodas para gente acostumbrada a andar. La ruta oficial 7 Pobles esta marcada con indicacion 7 P en color rojo, pero hay que estar atento para no perderse en algún que otro cruce. El mapa de la Tinença de Benifassa que se puede comprar en cualquiera de los bares que encuentras en los pueblos viene bastante bien como apoyo.

Si alguien se anima a hacerlo recomiendo seriamente hacer una noche en Castell de Cabres y ponerse to alimentación de esa noche y la mañana en manos del dueño del bar. Conviene a visar con antelación si es un grupo grande. Pero vale la pena, es todo una experiencia!